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domingo, noviembre 26, 2006

Antonio Gramsci / Odio a los indiferentes

Odio a los indiferentes. Creo que vivir es tomar partido. Quien verdaderamente vive no puede dejar de ser ciudadano y partidario. Indiferencia es abulia, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Por eso, odio a los indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. Es la bola de plomo para el innovador y la materia inerte en la cual frecuentemente se ahogan los entusiasmos más esplendorosos. La indiferencia actúa poderosamente en la historia. Actúa pasivamente, pero actúa. Es la fatalidad, es aquello con lo que no se puede contar, aquello que confunde los programas, que destruye los planes mejor construidos. Es la materia bruta que se rebela contra la inteligencia y la sofoca. Lo que ocurre, el mal que se abate sobre todos, no se debe tanto a la iniciativa de los pocos que actúan, como a la indiferencia de muchos. Lo que ocurre no ocurre tanto porque algunos lo quieran, sino porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, deja de hacer, deja promulgar leyes que después solo la revuelta hará anular, deja subir al poder hombres que después solo una sublevación podrá derrumbar. Los destinos de una época son manipulados de acuerdo con visiones restrictas, objetivos inmediatos, ambiciones y pasiones personales de pequeños grupos activos, y la masa de hombres lo ignora, porque no se preocupa. Por eso, abomino a los indiferentes. Desprecio a los indiferentes, también porque me provocan tedio sus lamentos de eternos inocentes. Vivo, soy militante. Por eso detesto a quien no toma partido. Odio a los indiferentes.

* Extracto de “La Ciudad Futura”, revista cultural publicada por Antonio Gramsci. 11 de febrero de 1917

3 Comments:

Blogger Lemaitre said...

INTOLERANTE...

lunes, mayo 23, 2011 6:08:00 p. m.  
Blogger T0wn3R said...

Muy bueno. La tolerancia a la indiferencia conduce a la desidia.

viernes, julio 15, 2011 6:04:00 p. m.  
Blogger Daniel Gámez said...

La intolerancia es un valor liberal contradictorio, pasivo y, como tal, indiferente. El antagonismo al que apunta Gramsci también forma parte de una estrategia política en la que la Revolución se encuentra a la orden del día.

domingo, abril 01, 2012 5:53:00 p. m.  

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